Sean muy bienvenidos a mi blog, aquí encontrarán parte de mi vida
Vivencias, crónicas y alguna que otra historia de amor









jueves, 9 de diciembre de 2010

Máquina de apuestas

Llegó hasta el negocio de la esquina una maquina de apuestas.Su pozo mayor eran $15.000, todos estaban entusiasmados con la maquina (me incluyo).

Con el paso de los meses algunos desistieron de la idea de ganar.Otros persistieron con mas ímpetu; los mas entusiastas fueron tres: la viuda Gustava; Rita una pelirroja fanática de los juegos de azar, era capaz de todo con tal de apostar, vender sus cosas, quedarse sin dinero para el almuerzo e incluso; capaz de vender su cuerpo con tal de ello; y otro vecino, quien tiene dinero y gana porque apuesta fuerte.

El tiempo pasó y se sumaron nuevos adeptos, una vecina gordita y Doña Beatriz, se hicieron amigas al fragor de las apuestas, y éstas; a su vez se hicieron amigas del dueño de l negocio;Don Gabriel un hombre separado y solitario.

Se formó un “Club de apostadores”, con la máquina como su centro de reunión.Me dí cuenta un día que fui a comprar y aposté $100 en la máquina, escuché que organizaban un asado, e iban a poner la máquina ¡En el centro del patio!, lo hicieron y cada vez que se ve la luz encendida del local, significa que están apostando.

Se rumorea que Don Gabriel sostiene un romance con una de las apostadoras, que la han visto salir de noche, vestida con ropa oscura. ¿Quién será? Eso solo lo sabe la máquina de apuestas

lunes, 6 de diciembre de 2010

CASA DE SALUD DE MUJERES CAROLINA DOURSTHER DE TOCORNAL

Introducción:

Me siento atraída hacia los lugares antiguos.Desde ese olor a humedad, hasta ese frío que cala en la piel al  pasar por  sus rincones: pasillos, salas, escaleras.Siento que atravieso un umbral hacia el pasado.Me encontraba en Internet  escogiendo el lugar para visitar el día del patrimonio, y cuando vi la foto de éste lugar y leí  su historia.Decidí que era el lugar ideal para visitar.

Historia:

Les cuento brevemente la historia de este lugar.Hace 91 años,Doña  Carolina Doursther,  mandó a construir una casona en San José de Maipo.Un lugar  ideal para sobrellevar su enfermedad pulmonar, no existían  recintos con estas características en Chile.


Ubicado en la parte alta de San José de Maipo(1.090mt),cercano a la cordillera y de aire seco.Ella donó esta casa y el predio aledaño a él .Luego  de su muerte; su hijo Juan Enrique Tocornal,pudo concretar su voluntad  y entregó esta elegante casona a la Honorable Junta de Beneficencia de Santiago, en 1911.


Se inaugura este primer sanatorio para tuberculosos el 28 de septiembre de 1919  En 1944 la Junta de Beneficencia hizo entrega del inmueble al Servicio Médico Nacional de Empleados (Sermena) el que construyó el resto de los edificios que se encuentran en el terreno del sanatorio y lo administró hasta que pasó a formar parte del Servicio de Salud Metropolitano. Hoy funciona como hospital, para pacientes del programa del pie diabético de la zona sur oriente

lunes, 8 de noviembre de 2010

Mito creado en mi mente

Hace unos 5 años atrás, estaba  trabajando  en el quiosco de diarios de mi madre, le ayudaba a atender el negocio y de paso me entretenía leyendo diarios y revistas.Pero el tema no es ese. A menudo veía pasar a una Sra.  bastante particular, zapatos taco alto, rubia platinada , quizás con la más barata de las tinturas, se notaba  la resequedad de su pelo, maquillaje sobrecargado, unos labios demasiado rojos y hasta podía intuir que ,bajo esa gafas de sol había una gran línea negra en sus ojos.Caminaba  rápidamente ,acompañada siempre de una misteriosa maleta con ruedas.Con el tiempo no sólo la vi pasar por la casa, sino en el paradero 18 de gran avenida, cerca de  una feria los días sábado, me preguntaba: -¿Cúal  será su prisa?  -¿A dónde irá? Con mi madre y hermanas manejábamos la teoría que la Sra. trabajaba en el oficio más antiguo del mundo.Yo imaginaba que dentro de su maleta había: disfraz de gatubela, lencería erótica e incluso látigos.Por años  terminé por creer en la teoría dibujada en nuestras mentes malévolas.

Hasta que un domingo de  Octubre del 2010, pasaba por el persa Los Morros cercano a mi casa y de pronto veo “la maleta” y tras ella  la Sra. quien guardaba ropa.
¡No podía creerlo! Vendía ropa y bastante chula: Poleras  con mucho brillantes lentejuelas, calzas  llamativas elásticadas, ropa estilo leopardo pero de erótico nada.Fin del mito.
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